ama come sie nessu no ti avesse mai fatto soffire,
baila come se nessuno ti stesse guardando,
canta come se nessuno ti stesse sentendo,
vivi come se il paradiso fose sulla terra"
Anónimo
Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si jamás nadie te hubiera hecho sufrir, baila como si nadie te estuviera mirando, canta como si nadie te estubiera escuchando, vive como si el paraíso estuviera en la tierra.
Parece que el noctambulismo continúa siendo la mejor forma de frustar el fervor bloguero, pero por qué no, hoy ni moñas eufemístico ni énfant terrible escatológico. La inercia de un solsticio a equinocio llena de empalagosismo romanticón cualquier estímulo estético hasta el momento, y las ganas de hablar de torbellinos emocionales sin dramatismos de tópicos y típicos post-pseudo-peli de Sofia Coppola, me hacen reinvindicar culto a la adolescencia, a lo mundano y a la evasión de tanta basura intelectual que me hacen ver poesía en la inmadurez emocional. Qué bonita es la ignorancia! Miento cual vellaco, pero qué bonito es el estado naïf de conciencia...
Me voy a Barcelona el viernes, a reconciliarme con una ciudad gafaspastil a la que nunca me había enfrentado por prejuicio y por qué no, por posibilidad, pero que de todas todas, no me merecía ningún interés gracias a mi armonioso control de la humildad. Pues vamos ayá, a matar estereotipos hollywoodienses por ese gran cineasta taaan infravalorado como ese nuestro querido amigo Woody y descansar (esto ya sin sarcasmo retranqueiro o como se le nomenclature) de mi cada vez más amado Madrid en una panacea de onanismo neuronal cual realista mágico.
Como hoy me he propuesto ser espléndido en mi bautizo del club del desayuno os dejo dos textos, de un prodigioso de la prosa lírica y un virtuoso del verso. Buenas noches, buenos días y qué aproveche!
Mañana: Pan tumaca y café, sólo con hielo (pero en buena compañía).
Cortázar. Rayuela.1984
7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera del borde de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidaz de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como luna en el agua.
Antonio Lucas. Los mundos contrarios. 2009
Oscura Flor
Te he oído cruzar este sur indeciso de la noche, hasta perderte. Ibas segando hogueras, con la risa cincelando los vitrales de lo oscuro, inapresable jamás vencida, con apetito de cuerpo y desvarío. El mundo era muy poco. Destilaban las copas su ebrio don mestizo. Y la teoría más alta era el exilio, la ciencia más exacta una trompeta entre el humo encarcelada, la savia del misterio: el vuelo sin cercados del ave migratoria..., todo aquello que escapa por el aire maltratado y se hace luz, o muerte, o labio compartido en su abandono. De ti salía un llanto sin rodeo, una aurora de luto, una flor de ginebra asesinada. Qué difunta pureza por tu voz de estrépito y salmuera. Qué inconsolable carbón en tu estrofa insomne, pero qué limpio azufre tu ternura, qué cicatriz el canto, hemisferio de asombro, soplo único, negra rosa de vapor colgando en una solfa.
Eras tú en el rasguño de la madrugada apurando un láudano de sombras, y cómo gemían los muertos de amor por tu garganta, y qué puntual la extremaunción de la derrota.
No sé que tiene este video que me recuerda a Pajares y a Esteso, y los recuerdo con un respeto que me es desconocido...no llegué a ese punto de autoconocimiento todavía...
Canción entrañable, que nos revuelve las entrañas...